Los tomates crudos contienen una variedad de antioxidantes, vitaminas y minerales de forma natural que tienen el potencial de proteger el organismo contra graves enfermedades. Consumir más tomates y vegetales en general, puede ayudar a prevenir enfermedades, incluyendo la pérdida ósea, el cáncer, la diabetes, los cálculos renales, los accidentes cerebrovasculares, los ataques cardíacos y la obesidad